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martes, 31 de julio de 2012

El Día Que Los Hombres Dijeron Que NO- Segunda y última parte.




Pero como nada es para siempre, y con este estado de cosas no podía perdurar la raza humana, al menos la occidental, (si ya la tasa de natalidad era bajísima, con esta situación sólo empeoraría) porque como dije antes, los “sin luz” seguían cogiendo duro y parejo, y justamente notando este comportamiento disímil al resto de los Países Primer Mundistas es que a un genio de Harvard, en realidad a una genia,  Hillary Hughes, se le ocurrió lo siguiente: “Implementar cortes de luz” – Debían ser imprevistos, de duración también incierta, como los estados de ánimo femeninos – La idea era que los hombres al estar desprovistos de sus juguetes tecnológicos, comenzarían a albergar otro tipo de distracciones.

Otra cosa que propuso es que se prohibieran la emisión de actividades deportivas en la televisión – Los principales beneficiados de este planteo fueron los fabricantes de radios, ya que este rumor produjo un auge inusitado de compra de radios portátiles.

Encima, esta “genia” argumentaba que se crearían o incentivarían industrias nuevas, por ejemplo la fabricación de velas porque entre otras cosas: “con luz de vela estamos todas buenas” y que valía la pena intentarlo. Y se intentó. Al principio no pasó mucho. Tampoco es que los tipos se iban a poner a coger sólo porque no había luz y como es bien sabido entre el mundo masculino: “Eso de que todas están buenas con luz de vela es un verso que inventaron los fabricantes de velas”.

Otro programa que se incentivó fue subir el nivel de erotismo de programas como NatGeo, donde básicamente se pasaban escenas donde todos los bichos, sean leones, búfalos, manatíes, delfines o hasta escarabajos, se la pasaban cogiendo. En los programas infantiles las conductoras básicamente parecían trolitas y hasta el Vaticano comenzó a insinuar que tener sexo sin amor podría soslayarse durante esta emergencia y que los “buenos cristianos podrían seguir tomando la comunión” y en los países musulmanes fundamentalistas comenzaron a aceptar que las mujeres fuesen adúlteras sin ser lapidadas. Ojo, sólo en algunos, los más progre, tampoco la locura.

Al principio muy poco cambió, porque tampoco es que todos los varones son como un interruptor de luz, pero cuando los cortes comenzaron a ser más frecuentes y duraderos, y los hombres viendo que no quedaba otra cosa que hacer, comenzaron a coger y se dieron cuenta que si bien no era lo mismo que la Play o ver un Boca-Ríver en un plasma de 42”, la cosa no era tan mala-Algunos comenzaron a compartir sus anécdotas en la oficina y de a poquito todo empezó a volver a la normalidad, al menos en gran parte de del mundo Occidental y urbano.

Mientras tanto, un argentino, notando que había quedado un grupo bastante numeroso de hombres que seguían adheridos a esta nueva modalidad (es decir, la de no coger) se le ocurrió lo siguiente: Fabricar auto generadores. ¡Fue un boom!

Hoy es el Bill Gates de los auto-generadores. Es más, ya tiene 10 fábricas en China.

Las mujeres, siempre previsoras, guardaron sus juguetes eróticos en lugares reservados, las más pudientes en cajas de seguridad. Esto se ha hecho público después de que varios boqueteros luego de ser atrapados quisieron argumentar ante el juez que “plata lo que se dice plata no nos llevamos” y luego de varios actos delictivos frustrantes y fastidiados por tantas cajas de seguridad repletas de dildos, decidieran dedicarse a algo más rentable.

Tal vez hoy parezca una historia de ficción, pero recuerden, lo mismo pensaron de George Orwell con su 1984 y Ray Bradbury con su Fahrenheit 451.

martes, 24 de julio de 2012

El Día Que Los Hombres Dijeron Que NO - Primera Parte



Dedicado a George Orwell, Ray Bradbury y a las/los blogueras/os que disfruto leyendo.

No se sabe bien porqué. Algunos ya lo venían anunciando en sus blogs, con sus twits, en FB y demás redes sociales y para los más observadores, ya se notaban síntomas que permitían insinuar la posibilidad-Algunos sociólogos, psicólogos y “cráneos” que estudian el comportamiento humano lo adujeron a las siguientes causas:

  1. Creciente interés por el fútbol o cualquier otro deporte.
  2. Tecnologías como el Plasma, DVD, Wii, PSIII, Internet (es decir el porno en la internet) TV por cable, etc. etc. hacían que la abstinencia fuera más llevadera.
  3. Las mujeres se volvían cada vez más exigentes en la cama.
  4. La autoestima del hombre cada vez estaba más baja.
  5. El caos económico a nivel mundial. Grecia, hogar de cogedores campeones ya no figuraba siquiera en el 10º puesto.
  6. El efecto rebote producto del abuso del Viagra y demás suplementos de disfunción eréctil.
  7. En la Argentina hubo un factor extra generado por el tema del descenso, el corralito al dólar y los quilombos generales que supimos conseguir.

En fin, fueron una multiplicidad de factores que convergieron para que finalmente llegara el  Día Tan Temido por todas las mujeres del mundo Occidental y Urbano:

Los hombres de repente dijeron que NO.

No adujeron dolores de cabeza, ni enojos, pesares, tristezas, asuntos hormonales, ni nada, simplemente dijeron:

“Ché, gordi, no te enojes, pero hoy no tengo ganas de coger”

En realidad fue más bien en chino, japonés, maorí, etc. porque por una cuestión de husos horarios empezó por el lado de Oriente.

Al principio las mujeres no se preocuparon mucho, total: ¿Cuánto tiempo pueden aguantar estos tipos? Pero pasadas las primeras 24 horas, y ya habiendo dado la vuelta al mundo este extraño fenómeno, no se notó ningún cambio en lo que parecía ser un “parate” sexual. Es más, pasaron 48/72 horas, una semana, y todo seguía igual.
Los hombres seguían inapetentes. Debe aclararse que este fenómeno sólo se dio en aquellas sociedades que gozan de este tipo de tecnologías y escenarios socio económicos, porque según la BBC, CNN, TN y NatGeo, los bosquimanos, tuaregs, zulúes, wichis y demás sociedades desprovistas de estas distracciones siguieron cogiendo como siempre. No se sabe si en Nueva Zelanda también, porque parecería que son muy afectos a las ovejas y cabras y claramente intentan disimularlo lo mejor posible.

Al principio las más preocupadas obviamente fueron las mujeres, veían con desconcierto, asombro y hasta pánico, esfumarse una de sus herramientas de persuasión/coerción más eficaces. Es que décadas de “buen sexo” las habían desprovisto de las herramientas que solían usar sus madres, que si bien no cogían tanto ni tan bien, o si lo hacían, probablemente no sería con su marido, para no parecer trola, igual siempre se las habían arreglado para mantener contentos a sus hombres. Pero como hoy la mayoría de las mujeres occidentales ya ni siquiera sabían preparar salchichas con puré, es decir, estaban en el horno.

Pasados unos meses, lo que parecía algo temporario, ya se había transformado en una conducta social que parecía haberse instaurado en forma definitiva y los efectos fueron devastadores en los siguientes sectores.

  1. Restaurantes de alto nivel. Ya casi nadie salía a cenar a este tipo de lugares con fines románticos.
  2. Fabricantes de autos caros: como ya ningún hombre quería impresionar a una mujer con su auto de lujo, Ferrari, Mercedes Benz, BMW, etc. comenzaron a quebrar.
  3. Joyerías/Ropa de Primer Marca.
  4. Laboratorios que dependían de la venta de productos “parapitos”.
  5. Teatros/Cines/Museos de Arte: veían mermar la cantidad de visitantes, sobre todo masculinos, que sólo solían ir para impresionar a las mujeres y así poder tener sexo.
  6. Fabricantes de forros.

Los beneficiados por este fenómeno fueron:

  1. Las heladerías/fábricas de chocolate (aunque dudaban que San Valentín fuera a ser el día de más ventas)
  2. Fabricantes de productos ricos en grasas/gaseosas: porque a nadie le interesaba ya gozar de una buena figura.
  3. Fabricantes de bebidas alcohólicas: se notó un auge de consumo en las mujeres.
  4. Bares/Canchas de fútbol: volvieron a congregarse los varones y encima ahora acompañados con mujeres que parecían disfrutarlo genuinamente, aunque nunca se sabe.
  5. Sex Shops: los dildos ecuatorianos, nigerianos y una versión Zulu XXL se agotaron en los primeros 15 días. En Japón se tuvieron que contentar con la versión argentina.
  6. Sector ganadero ovino/caprino: aumentaron las exportaciones a N.Zelanda.
  7. Fabricantes de velas – en la fase inicial (ya verán)
  8. Fabricantes de auto-generadores.
  9. Los Deliverys: como ya dije, como hoy ninguna sabe cocinar.
  10. Cajas de seguridad (ya verán)

Lo más extraño, es que al desaparecer la libido masculina, los hombres comenzaron a ver a las mujeres como pares, es decir, al no necesitar volteárselas, comenzaban a disfrutar su compañía de otra manera, casi como amigos, pero con tetas.

Notaban que no podían compartir ciertas cosas como el amor por el fútbol y que sus reacciones a los chistes eran un poco lentas, pero por otro lado, también era bueno tener amigos que no se tiraran pedos, ni eructaran y que también eran agradables a la vista y olían bien.


FIN DE LA PRIMERA PARTE