Hace rato que venía con ganas de tocar ésta frase tan típicamente masculina (aunque noto que algunas mujeres también la usan) que se utiliza para referirse a la poca gracia, cara de orto, histeria o escasez de paciencia femenina.
Y por eso, cuando mi hijo mayor, al referirse a una compañera de colegio que tiene las características arriba citadas, las justificó con el: “¿Y qué podés esperar de una mina así? si es una mal cogida” - Esa frase en boca de un adulto, podría haber pasado desapercibida, pero en boca de un joven adolescente me hizo pensar lo siguiente:
1. Parece que las pendejas de 16 ya cogen (ya lo sabía, pero la frase me hizo recordarlo)
2. Se las cogen mal.
Y claro, pensé, ¿qué pendejo de 16/18 años sabe coger bien? Algunos tal vez ni siquiera debutaron, otros hasta tal vez debuten con la “mal cogida” porque es “fácil”. Entonces la mina en cuestión, no sólo goza de la fama de ser “fácilmente cogible” sino que encima se tiene que bancar que la consideren una mal cogida.
Pero esto que imaginé en edades tempranas también es algo muy aplicable al mundo de los adultos. La adultez no implica necesariamente que mejoren las destrezas sexuales. Hay varones y mujeres que nunca terminan de aprender a coger bien. Unos por no molestarse en hacerlo y otras por no exigirlo, sea por falta de carácter, voluntad o simplemente por desconocer que hay maneras de ser cogidas que pueden llevarlas a gozar más. Si esto les resulta raro, recuerden que hay países donde a la mujer se le ”circuncida” (remueve) el clítoris para que no goce.
Pero en un mundo sexualmente normal, amén de si el emisor de la frase tenga 16 o 66 años, en realidad, lo que parece no darse cuenta, es que es una frase con “efecto boomerang” porque al decir: “es una mal cogida”, resulta claro que gran parte de esa descalificación hacia el género femenino en realidad se origina, en el hombre, el que justamente (o injustamente) se la coge mal. Tal vez el emisor considera que él coge bien, pero todos los demás o gran parte de los varones no.
En todo caso habría que preguntarle a la novia, amante, esposa, etc y si ésta responde negativamente, y siempre y cuando uno se sienta seguro de su “poderío acabaril” sugerirle algo como: “¿No querés averiguarlo?”
Pero en definitiva, como grupo masculino, al final de cuentas, criticamos a las mujeres por la falta de buen sexo que deberíamos proveer los varones.
Que también hay mujeres que no cogen bien, es otro tema, pero como generalmente al hombre con tal de coger, no le importa TANTO como se lo cogen, no suelen existir muchos caracúlicos por “mal cogidos” sino más bien por “no cogidos”. Caso paradigmático, Falcioni:
FIN DE LA PRIMERA PARTE.