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miércoles, 15 de junio de 2011

El Día del Padre



Esta entrada se la dedico a un ex compañero de trabajo, que después de tres matrimonios/concubinatos y divorcios/separaciones con un hijo/a en cada uno de ellos, un día tuvo el "tupé" (y sí, es un blog de cincuentones) de quejarse diciéndome: "¿A vos te parece? El pibe ya tiene 14 años y nunca me llama, salvo para manguearme guita". Y yo le contesté: "Jodete, y andá acostumbrándote, porque te estás comenzando a parecer a Urquiza". Es que no le tengo mucha compasión ni paciencia a los boludos.

El próximo domingo se celebra el Día del Padre, al menos en ésta zona del mundo. No sé si en las demás partes del mundo también, o si se seguirá celebrando, porque cada vez parecería ser que el rol de padre o madre se va diluyendo entre un "se borró" a un "más que padre un amigo".

Pero habiendo dicho esto, me voy a referir específicamente a los Padres Divorciados Olvidadizos, y más precisamente a los que rondan los 45/55 años, porque son los que conozco mejor. Y disculpas si hablo en Tercera Persona del Plural, pero francamente, si bien no soy el padre ideal, estoy lejos de ser un Padre Divorciado Olvidadizo. Algunos dirán, "No sólo los padres divorciados son olvidadizos, hay varios casados que sufren de la misma amnesia". Pero como sobran blogs sobre este tema, se los dejo a los demás el temita.

Por lo general, es muy raro que los padres se queden con la guarda de sus hijos, así que el divorcio implica que además de la repartición de bienes gananciales se entregue la custodia de los hijos a la ex.

Esto en sí, es algo duro de sobrellevar, sobre todo al principio, pero parecería ser, que algunos padres confunden "custodia de la ex" a "cero o poca responsabilidad", salvo el aporte de la cuota alimentaria" que a fin de no herir susceptibilidades asumiremos que siempre cumplen.

Entonces nos encontramos con padres divorciados que se acuerdan que son padres cuando llega esta fecha, y encima se ponen sensibles si los hijos no los llaman o vienen a celebrar el día con ellos. Claro, durante 364 días del año se dedicaron a hacer su vida, tal vez llamando para el cumpleaños o llevando algún que otro regalo para el Día del Niño o Navidad. O después de borrarse durante 4 o 20 años, un día aparecen y pretenden que el hijo/a los reciba con los brazos abiertos.

Son también esos padres, que por no bancarse la soledad o por extrañar mucho a sus hijos (a los que nunca le dan bola o les temen por el posible reproche o pase de factura), se embarcan en relaciones con mujeres de 25/40 años que muy probablemente o ya tengan hijos propios o deseen tenerlos con su nueva pareja.
Entonces nos encontramos con el siguiente cuadro: un padre que le da más bola a los hijos "nuevos" que a los "viejos". Y encima pretenden que los viejos se lleven bien con los nuevos así no le joden la vida. Y sí, la estupidez es infinita nomás.
Son también esos padres que con tal de pasarla bien, prefieren salir de joda y echarse un polvo a pasar una noche con sus hijos mirando la vida del ornitorrinco en Discovery Channel. Y sí, obviamente un polvo resultaría más interesante, pero no todo es joda en la vida.

Obviamente el hombre tiene derecho a restablecer una relación emocional, pero no a costa de la de sus hijos. El hombre sufre más la soledad en un divorcio porque ni siquiera tiene la compañía de los hijos, salvo cuando los pasa a buscar, entre semana o los fines de semana. Pero no se puede gastar $400 en una cena para echarse un polvo, y no pasarle la cuota a la ex "porque seguro que la guacha se la va a gastar en boludeces". Esas "boludeces", partiendo que por lo general las madres suelen ser decentes, generalmente son cosas como comida, útiles, ropa, etc. Son al menos cosas más importantes que una "cena-polvo".

Por eso y para no hacerla más larga, porque creo que ya está claro, quiero desearles a los BUENOS padres un Feliz Día del Padre, que no sufran mucho éste Sábado los que tienen equipos en zona de Descenso Directo o Promoción y que cuando estén con sus hijos recuerden que: Ser Padre (y/o Madre) es un laburo de tiempo completo los 365 días del año y que dura toda la vida. No se acaba cuando cumplen 21 años.

Y para mí ser Padre es ser una red de contención, sin importar si mis hijos me quieren o me respetan. Eso no es culpa de ellos, sino propia. Algo habremos hecho para no recibir su cariño o respeto, porque no nos confundamos, no es un derecho bíblico, sino el resultado del esfuerzo constante todos los días del año, hasta que uno finalmente pueda mirarlos y sentir que: "ya está, más no puedo hacer, ya no me necesitan porque ya pueden valerse por sí mismos".

Y si no lo hacen por ser gente de buena leche, recuerden este dicho: "Traten bien a tus hijos, porque serán ellos lo que te elijan el geriátrico".